"(...)Tampoco sabes hacia dónde vas, criatura; no lo sabrás nunca. Sólo sabes que detrás de todo ese doloroso suspenso te espera el mar. Te han dicho que el mar no cesa, que las olas son las mismas desde el comienzo del mundo, que avanza y retrocede, tanto al avanzar como al retroceder. Engañoso, ¿no? ¿Será así todo lo desconocido? Semejante al acecho de una fiera siempre dispuesta a atacar y a desistir, a la espera del mejor momento para sumergirte.
Ahora ruge y te llama, y sin duda hace aún más saladas tus lágrimas y te arrastra, irrevocable, desde algún oscuro lugar del porvenir, como la soledad que vino después y que te aspirará, que te aspiraba ya, desde algún rincón del inhóspito futuro, que apagaba las lámparas de un soplo, ensombrecía los cristales y te cubría de inexplicable sufrimiento desde los pies hasta la cabeza."
Los Adioses, Olga Orozco